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lunes, 9 de octubre de 2017

The Mars Volta - De-Loused in the Comatorium (2003)

Amados y odiados por igual, este es uno de esos discos que no hay que reseñar sino presentar, el gran disco debut de The Mars Volta, otro de los grupos que faltaban en el blog cabezón, y ya hacía tiempo que varios cabezones estaban pidiendo algo de ellos. Este es el último disco que Augustita reseñó antes de darse por desaparecida (aunque suene feo en estos tiempos violentos de desapariciones amarillas). Pero este es un disco violento, desgarrador, cínico, enervante, dramático, agrio, de una corrosiva y asfixiante psicodelia moderna que fue todo un cimbronazo y un viento de aire fresco y de originalidad en el momento en que salió, donde hizo estremecer la normalidad en el momento en que salió a la luz. Aquí, un disco donde se reúnen Cedric Bixler-Zavala y Omar Rodriguez Lopez (líderes y corazón creativo de The Mars Volta) junto a Flea y John Frusciante (Red Hot Chille Peppers) y más grandes músicos, dando vida a uno de los mejores álbums de la década del 2000 (al menos para quienes aman a TMV), y uno de los trabajos que marcaron el renacer del rock progresivo desde una nueva faceta moderna y experimental.

Artista: The Mars Volta
Álbum: De-Loused in the Comatorium
Año: 2003
Género: Hard Rock Progresivo/Experimental
Duración: 60:51 Minutos


Para contarles de qué va el disco, les explico su concepto y la historia (basada en un hecho real) copiando este comentario que saqué de la red:
Un hombre cae en un coma profundo, durante este coma hace un viaje a muchas visiones sobre la humanidad, luego despierta y se suicida. Una historia oscura si lo ves de esta manera, pero que es una historia oscura sin música venida desde el averno, en este caso el averno no es un lugar donde podamos encontrar buena musica, si buscas ahi solo encontrarás sellos de MTV queriendo envenenarte, pero en El Paso, Texas unos muchachos llamados Omar Rodriguez Lopez y Cedrix Bixler-Zavala venían de salir de una banda de Post Hardocore llamada At the Drive in. Este joven guitarrista junto a aquel menudo vocalista reunieron a muchos amigos, entre ellos el genio manipulador de sonido Jeremy Ward y formaron The Mars Volta, entre estos amigos que se reunieron habían dos integrantes de Red Hot Chilli Peppers, el guitarrista John Frusciante y el bajista Flea. Cedrix y Jeremy escribieron esta oscura historia que les conté basandose en su fallecido amigo Julio Venegas y así crean una de las mejores obras de la década recién pasada, que marcó el renacer del rock experimental... De-Loused in the Comatorim del año 2003.
El disco comienza con la acida intro de Son et Lumière, que luego de un poderoso riff nos lleva a la segunda canción que abre de manera poderosa el disco, distorsiones magníficas, batería enloquecida, gritos desgarradores, riffs lisérgicos, todo esto nos proveen con canciones como la progresiva Drunkship of Lantern, la épica Cicatriz ESP, el interludio instrumental de Tira Me a las Arañas. Una de las claves del motor que provee este disco no es solo la genialidad de componer de Omar, sino mas bien la manipulación que da Jeremy Ward a todos los sonidos del disco, interludios sicodélicos en cada canción donde las distorsiones de guitarras son las protagonistas. La voz de Cedrix es un poderoso Robert Plant desgarrado de la nueva generación y los bajos de Flea no hacen mas que darle mas poder a la fórmula Voltiana.
Luego del lanzamiento de esta odisea épica y sicodélica, Jeremy Ward moriría de una sobredosis, dejando al grupo sin su manipulador estrella, y Flea dejaría paso a otro nuevo bajista para seguir con unos decaídos Red Hot... Dos años después vendría su segundo buen disco Frances the Mute, con el cual llego hasta ahí, ya que no soy muy fan de los discos posteriores de Mars Volta. Pero este poderosísimo debut del año 2003 nos demuestra el poder del rock como solo Tool nos habia acercado, este disco es una de las mejores piezas de la década recien pasada... No me creen... Entonces ve a escucharlo...
MR_ALGA

Así que con este recuerdo de Tita empezamos otra gran semana para el blog cabezón, esperando que disfruten nuestro trabajo como nosotros disfrutamos trayéndoles cosas para que conozcan y les reviente su tierna cabecita.






La primera vez que escuche este disco me acuerdo que no aguantaba el momento de que terminase, estaba seguro que me iba a dar un ataque o algo. Por esos tiempos todavia no me habia metido en la musica "rara" y este disco fue un puente necesario hacia otro tipo de musica, eso si fue como uno de esos puentes chiquitos, de tela que cuelgan de un risco a otro, que se cortan tras de uno al pasarlos (y que ademas habia cocodrilos abajo).
brunomilan

Como les dije antes, este había sido una entrada que, ya hace siglos o milenios, una niñita llamada Augustita, creadora de la idea de este blog y quien dió el principal puntapié, había empezado a hacer cuando fue abducida y desapareció sin que volvamos a saber de ella (en ese momento no estaban los Amarillos de Corporación Cambiemos en el poder así que no le podemos hechar la culpa a Gendarmería), así que esta entrada también va como homenaje a los orígenes del blog cabezón y todos los delirantes que lo pusieron en marcha. Tita a la cabeza, claro...




The Mars Volta es una banda estadounidense de rock progresivo proveniente de El Paso,Texas con ascendencia mexicana, fundada en 2001 por el guitarrista Omar Rodríguez-López y el vocalista Cedric Bixler-Zavala, la banda incorpora varias influencias incluyendo rock progresivo, Krautrock, jazz fusion, hard rock y música latinoamericana. 

Tanto Omar como Cedric, antes de formar The Mars Volta, integraron la alineación de la exitosa banda de Post-Hardcore At The Drive-In y posteriormente el grupo de dub & reggae De Facto. En el año 2001, en conjunto con el baterista Blake Fleming y el productor Alex Newport graban dos canciones que luego formarían parte de su primer demo. Luego de eso, la banda dió su primer presentación en vivo el 18 de Octubre en California, y el grupo pasó a estar integrado por Omar Rodríguez-López (Guitarras), Cedric Bixler-Zavala (Voces), Jeremy Ward (Sonidos y voces especiales), Isaiah Owens (Teclados), Eva Gardner (Bajos) y Jon Theodore (Batería). Al año siguiente, con la mencionada alineación, lanzan su primer EP titulado Tremulant el cual estaba constituido por 3 canciones, dicho trabajo también fue producido por Newport. 

Tras el lanzamiento de Tremulant, la banda siguió realizando giras mientras preparaban lo que sería su primer álbum de larga duración. Titulado De-Loused in the Comatorium, es una obra conceptual que narra la macabra historia de Cerpin Taxt, un personaje inspirado en un amigo de Cedric llamado Julio Venegas, quien entro en coma tras abusar de la morfina y una vez recuperado tras muchos años de permanecer en ese estado se suicidó saltando desde un puente en la Ciudad de El Paso.

Durante el período de grabación, Eva Gardner es despedida por Omar. Tras no contar con un bajista estable, Flea de los Red Hot Chili Peppers pasa a hacerse cargo del puesto y participa en 9 de las 10 canciones que conforman el disco, a su vez, John Frusciante también colabora en álbum en Cicatriz ESP.

Lanzado a la venta el 24 de Junio de 2003, De-Loused se convirtió en un éxito de ventas llegando a las 500.000 copias y fue muy bien recibido por la crítica especializada. A pesar de las buenas noticias el grupo sufrió una pérdida muy importante durante la gira de promoción en conjunto con los Red Hot, ya que Ward fue encontrado muerto tras una sobredosis de heroína.



Anteriormente había aclarado que De-Loused se trataba de un álbum conceptual donde se narra la historia de Cerpin Taxt, un personaje inspirado en los últimos días de la vida del difunto amigo de la banda Julio Venegas. Bien, sin lugar a dudas, ese mencionado relato surge y es desarrollado con gran fluidez a través de las líricas de cada canción, las cuales por medio de una excelente ambientación con efectos de sonido de la mano de Ward y una instrumentación magnífica por parte del resto de la banda hacen de este disco una obra maestra de la talla de The Wall, Quadrophenia, Joe's Garage y otras óperas rock de la música contemporánea.
Sí tengo que definir el sonido de los Mars Volta en pocas palabras o indicando influencias me espera una tarea complicada ya que su música hoy en día posee una identidad propia, la cual le ha hecho un lugar en lo más alto del rock progresivo. Pero bleh, como me gusta arriesgarme en estas cosas y es necesario darle una idea de lo que se puede encontrar aquel hereje que no conozca al grupo paso a decirles que: Sí buscás una banda que reuna la experimentación de Crimson después del Larks' Tongues, la polenta hard rockera de rush, el descontrol de alguna banda Post-Hardcore como At The Drive-in y una pizca de psicodelia al estilo de Floyd o Hawkwind ESTA puede ser la banda que andás buscando, pero igual no te prometo mucho ya que semejante mezcla por lo general termina formando un sonido único como he dicho ya. ¿Te convencí? ¿Todavía no? Bueno, voy a ser un poco más específica... Leete la reseña y después contame:

El disco abre de manera misteriosa con Son et Lumiere, ruidos varios de parte de Ward se mezclan con los teclados que van apareciendo progresivamente hasta que la distorsionada voz de Cedric se hace presente, junto a ella un riff repititivo y efectivos golpes de tambores de una manera amenazante. Sorpresivamente la bata da paso de manera fugaz a Inertiatic ESP, cada instrumento te pega con un palo en la nuca y el vocalista gritando "Now I'm lost, Now I'm lost" le pone unas cuotitas de furia y sentimiento terribles. La situación se calma, las líricas crudas se hacen notar y el Hammond acompaña por debajo como si fuera un piano, paradójicamente la distorsionada viola de Omar aparece en segundo plano también. Llega el estribillo nuevamente y vuelven a romper todo rememorando las viejas épocas de At The Drive-In. Pasados los dos minutos llega la psicodelia: el bajo aparece por vez primera, la eléctrica sigue a pura distorsión y la bata hace de las suyas, más efectos de sonido para acompañar. Pasado el intermezzo vuelve Cedric para cerrar. Por el final todo se calma lentamente y Ward le da paso a la siguiente canción...

Ruiditos y más ruiditos, los teclados aparecen de a poquito y la bata empieza a galopar hasta que de repente la viola entra en acción y... ¡Voilá! Roulette Dares arranca con todo liderada por Omar y un sucio riff, el resto de los instrumentos ejecutados de una manera bastante eficaz le hacen el aguante con mucha fiereza.


Y hasta ahí llegó el comentario de Augustita, y le faltó la mayor parte del disco, pero está muy bien para empezar, ahora, para terminar, traigo algunos comentarios que ilustran un poquito más el álbum. Pero claro, con este disco no se puede ser objetivo, para nada, cada uno tendrá su propia opinión, y quizás las mismas sean totalmente encontradas, pero eso muestra la originalidad y esencia de la obra.

“De-Loused in the Comatorium”, es, como los grandes discos progresivos de los años 70, un álbum conceptual, en este caso centrado en el intento de suicidio de un artista texano amigo de Cedric llamado Julio Venegas. Éste, en 1996, no logró la muerte de manera rápida y estuvo antes de fallecer durante un período en coma.
El escabroso suceso es utilizado por Mars Volta para indagar en el interior del comatoso, explotando en imágenes y sensaciones la experiencia de Venegas con un ambicioso álbum art-rock en el que agitan con visceralidad la neopsicodelia, el space-rock, el jazz, el hard rock o el emo-rock.
Con Rubin y Omar dominando el concepto sonoro del álbum y la voz semiandrógina de Cedric intensificando las impresiones, el disco resulta confuso en su lírica, empleando el flujo de conciencia y, puede que el cut-up de William Burroughs, para crear un mundo hipnótico de imaginería que ayuda a la confección de ese espacio interno y externo pero embarulla bastante el texto, pudiendo ocultar con pomposidad algún tipo de carencia en este apartado, confundiendo al personal con poesía autocomplaciente, surreal y catártica.
Le sobra mucha pretensión y ansias de grandeza, sin embargo no se trata de un disco despreciable, más bien todo lo contrario.
En cuanto a la música crea una serie de temas prog-rock que tanto recuerdan a Led Zeppelin como a Rush, el primer Santana, King Crimson o Voivod. Las extensas piezas poseen variaciones en tempo, enfoque lisérgico y texturas sónicas bastante aprovechables en base a una creativa y virtuosa interacción instrumental que tanto expone un collage experimental como extiende un corte de estructura más tradicional.
El single “Son et Lumiere/Inertiatic EP” es uno de los momentos más importantes del álbum. “Son Et Lumere” es una intro espacial de teclado con voz distorsionada, muy atmosférica, intrigante y cautivadora, limitada en su atractivo a lo que puede ofrecer una pieza de un minuto y medio, preludio de “Inertiatic ESP”, explosivo tema post-punk, dramático, con elementos free jazz y psicodélicos. Se ubica en la zozobra del comatoso afirmando de manera visceral que se encuentra perdido.
Entre costras, exoesqueletos, babeos, injertos y cuerpos perforados prosigue el asunto de este LP, con la excelente y épica “Roulettes Dare (The Haunt Of)”, canción de más de siete minutos con frenético tempo inicial y ambiente lisérgico, apreciable manejo melódico con trazas de Pink Floyd y varianza en ritmos y expresión vocal, otorgando la guitarra Ibañez Custom AX120 de Omar y la batería de Jon Thedorore una extraordinaria fuerza al tema. Muy, muy aprovechable a pesar de que, como a lo largo de todo el álbum, las letras no se evaden del flujo de conciencia.
Si “Son Et Lumiere” era una apertura de “Inertiatic ESP”, “Tirame a Las Arañas”, con una guitarra acústica dominando el tema, es un corto interludio que precede a “Drunkship Of Lanterns”, otro extenso y complejo corte con ritmos múltiples que tanto van desde sonidos latinos hasta free jazz, funk o hard rock, con un clímax potente y estridente. El tratamiento vocal es como siempre muy penetrante, lo que ayuda a intensificar una pieza ya intensa de por sí a nivel instrumental.
“Eriatarka”, otra canción muy destacada, recae en sonidos más lisérgicos con tempos más calmos que el tema previo marcados con pulso por el bajo de Flea. Es una pieza de buena melodía que al cabo de un minuto y con una psicodélica guitarra de Omar, en consonancia con la voz de Cedric y la pujante sección rítmica, enerva su ritmo rock para acercarse a posturas zeppelianas, sosegando de nuevo el tempo con posterioridad y repitiendo la misma estructura.
“Cicatriz ESP” es la pieza más larga del álbum con una duración que sobrepasa los doce minutos. Se trata de una gran y épica canción prog-rock repleta de pasajes instrumentales y vocales fascinantes. Es uno de los mejores momentos del disco que cuenta con el añadido de la guitarra de John Frusciante.
“This Apparatus Must Be Unearthed” se abre con una afluencia de guitarras hirientes que da paso a un estribillo agresivo con un energético acompañamiento musical y a versos de serena apariencia en clave jazz, culminando el corte de manera caótica y ruidosa.
“Televators” es una hermosa balada que comienza con una apacible estampa de pajarillos piando, aves que, antes de volar hacia otros lares, son acompañados en su cantar por una melódica instrumentación acústica y un Cedric más andrógino y dulce que nunca en su interpretación. Fenomenal canción.
El disco se cierra con animado ritmo con “Take The Veil Certain Tax”, otro estupendo y urgente tema progresivo ahora con influencias de King Crimson y con excelentes solos de Flea al bajo y de Omar a la guitarra. Un disco prog-rock muy recomendable.
Antonio Méndez

Ok. Hace bastante no alababa un disco como lo voy a hacer en los próximos párrafos que van a leer. De-loused in the comatorium es una de las mejores obras del rock del s. XXI, sin exagerar. Es impresionante la furia descabellada que podemos encontrar en los temas del CD, la adictiva psicodelia que se escucha segundo tras segundo, la maníaca guitarra de Omar Rodríguez-López y la perfección del equilibrio entre el bajo de Flea, las baterías de Jon Theodore y la femenina y potente voz de Cedric Bixler-Zavala. Predominan las distorsiones ácidas, los riffs incontrolables y, por sobre todas las cosas, los momentos de desenfreno total. De-loused in the comatorium, como decía un periodista de Viva Voz que reportaba a los líderes de la banda (Cedric y Omar) en este video, es atemporal. Los desafío a escuchar el disco y encontrarle una etapa o año bien definido dentro de la historia del rock (obviamente, teniendo en cuenta las limitaciones de los adelantos tecnológicos que, queramos o no, nos guían mucho en esta tarea). La mezcla y variedad cultural en una América afectada por la globalización (“El imperialismo se llama globalización”, dijo alguna vez Galeano), nutrió la cultura de dos jóvenes con una mente muy abierta, influyéndolos desde un cantante de salsa que ellos admiran, hasta el rock proveniente de la cultura en la que nacieron, y dándoles así una diversidad tanto musical como lingüística muy vasta. Olvidé mencionar a Ward, que se encargó de dar esos efectos y soniditos que, por más imperceptibles que resulten a veces, son fundamentales para el ambiente psicodélico que nombré. Para completar la perfección del disco, las letras no son individuales: es una obra conceptual. Los líderes del grupo decidieron darle un “regalo” (como ellos mismos declaran) a un amigo suyo que murió en 1996 a causa de un suicidio. Resulta que este muchacho, ante la vista de un mundo tan imperfecto, decidió ingerir morfina y veneno para ratas hasta así morirse. Pero su cuerpo era muy joven y resistió. Estuvo en coma por unas semanas pero cuando se despertó, terminó lo que antes sea había planteado de una manera más directa: tirarse de un puente. Bueno, imaginémonos esto pero escrito con las palabras más extravagantes del año 2003, en una suerte de poesía críptica y negra, y con un pequeño cambio: el mismo relato pero con un protagonista llamado Cerpin Taxt. Me estoy excediendo. A los temas. Son et lumiere es una conjunción de sonidos y una melodía rara a bajo volumen que luego se convierte en una guitarra despedazadora, que da inicio al mundo de De-loused in the comatorium. Intertiatic ESP tiene guitarras distorsionadas, un canto pegadizo y un ritmo irregular en su estribillo. La furia de las cuerdas es de las cosas más atractivas de este tema y, en realidad, del disco en su totalidad. Amo el simpático saltito que hacen los teclados, el punteo volado y el riff ácido de Omar cuando el tema está llegando a su final. Roullete dares (the haunt of) es bastante parecido a su antecesor, nada más que presenta más contrastes: se puede escuchar una estrofa con guitarras rabiosas y otras secciones con Omar esculpiendo en el aire (como decía Zappa). La voz de Cedric va variando desde lo filopop hasta lo hardcore. Es impresionante el manejo de texturas que tiene el mexicano-americano con sus cuerdas vocales. Otro detalle destacable es la tranquilidad que adquiere el tema cerca del final, con lo que creo que es un melotrón de fondo, unas guitarras limpias y etéreas y una batería liviana. El título de Tirame a las arañas ya nos dice que el spanglish es algo frecuente en Cedric, el letrista del grupo. El tema en cuestión es poco: unos ruidos al inicio que después se fusionan con una guitarra acústica deforme y un punteo de guitarra eléctrica breve. Drunkship of lanterns es el único tema escrito en colaboración de Cedric y Omar, y presenta unas percusiones latinas rápidas, un riff maquiavélico y guitarras excéntricas por doquier. Las melodías son excelentes y el manejo de Cedric sobre estas es, como dije, magistral. Pero lo mejor del tema viene cuando la primer parte culmina y se escuchan olas desastrosas de guitarras psicodélicas y una melodía increíblemente pegadiza, loca y original, con la furia de los Mars en su máxima expresión. Más o menos en la mitad de la “canción”, se repite el esquema de las guitarras avasallantes con la voz de Cedric en una performance salvaje y digna de un caníbal, destrozando toda paz que podamos sentir. Esuchen los geniales detalles electrónicos del final… Eriatarka (uno de los mejores nombres de la historia) es, al principio, bastante más tranquilo a comparación con los temas antecesores. Igualmente, como es de esperar, la psicodelia y la pérdida de la cordura siempre llegan en algún memento en los temas de The Mars Volta. Cerca la mitad del tema, se escucha una melodía agonizante y nuevas estrofas con guitarras drogadas que se contagian de rabia, para terminar la obra en un estado de éxtasis irrepetible, con esos ruidos que tanto aportan al ambiente del disco. En su comienzo, Cicatriz ESP parece una simple melodía cuasi pop con un acompañamiento de una guitarra que no se cansa de aportar detalles de fondo, cargados de efectos. Lo mejor es el punto cúlmine del grupo, cuando se fusiona la voz que tanto amo junto con las guitarras anormales de Omar. Todo se despide y nos encontramos entre un mar de guitarras (en el que, agrego como detalle, contribuye John Frusciante). La estructura de estrofa y estribillo se fue al diablo, y podemos escuchar una larga improvisación de guitarras, teclados, baterías y bajos, todos combinados a la perfección. Si hay algo fascinante en este disco es cuando Theodore se suelta y golpea desaforadamente sus percusiones. En un momento, la obra permanece suspendida por ruidos raros y un teclado serpenteante durante unos minutos, pero luego, como si se tratara de un malón, se escuchan percusiones tropicales y guitarras que se van acercando cada vez más. Es impresionante la pasión que yo, por lo menos, siento en esta parte. Las guitarras se fusionan a la perfección, se arman melodías como enredándose, formando una red de notas increíblemente viciosa. Volvemos al mundo real con las melodías del principio de nuevo, y terminamos exhaustos, como si nosotros mismo hubiéramos grabado y tocado todo eso. Es que el grupo tiene una gran capacidad para hacer sentir a sus oyentes parte de lo que están haciendo. This apparatus must be unearthed es otra dosis de las del tipo de Inertiatic ESP, con melodías pegadizas y el mismo sonido ensangrentado que Omar ama engendrar. El puente entre la primera y la segunda parte es magnífico. Una melodía lenta, casi fúnebre, con un teclado arpegiado de fondo y una melodía enloquecedora luego. Televators es la única canción larga acústica. En realidad, se trata de un pop con un estribillo pegadizo, un acompañamiento solemne y un gran solo en el medio. El final es muy bueno, tiene ese in crescendo de guitarras y coros que si bien es un recurso muy utilizado, es muy agradable. Es el único tema de duración estándar que no está entre los highlights porque, a mi forma de ver, se alarga demasiado. Take the veil Cerpin Taxt es una suite y, por lejos, el mejor tema del disco. Todo empieza con unas guitarras aturdidoras que proceden al mejor riff del disco, totalmente maquiavélico, desquiciado y adictivo. La melodía de las estrofas es casi rapeada, y el estribillo es muy energético. Todo eso se desvanece entre un teclado delirante y unas percusiones locas que derivan a una de las melodías mas dignas de pogo que pueda haber en el disco. Antes de escuchar otro de esos riffs diabólicos que al principio son inofensivos y luego se distorsionan y atacan con toda la fuerza que una guitarra pueda dar, se escuchan una suspensión de melotrones. Flea se luce con su característico swing funkie en un intermedio en silencio y da lugar a un solo tranquilo acompañado de percusiones tribales. Una vez repetida esa melodía del principio que tanto amo, parece que el tema va a terminar. Pero no: se acercan dos de las mejores conjunciones de melodía-guitarra que pueda haber en la existencia, nos llena de energía destructiva y no podemos evitar complementarnos con Rodríguez-López, para saltar de la silla a tirar abajo todo lo que se nos presente. No hay cosa más apasionante que esto, Dios mío… ¿Vieron? Les dije que hace bastante que no alababa un disco así como lo acabo de hacer. Lo más gracioso, quizás, de todo, es que el que era productor de este disco en un principio (Rick Rubin) quería hacer la música de este más apta para las masas. Les pedía a los muchachos que hicieran todo más pop o más liviano, y es por eso que muchas veces se pueden encontrar melodías que no encajarían tan mal en una canción de este género. Obviamente, Omar se encargó de quitarle las grabaciones para hacer del disco lo que quisiera. Si les gusta tener etiquetas como para guiarse, podría decir que este disco se define en una conjunción de heavy metal melódico con rock progresivo y precusiones trivales de vez en cuando. Si quieren saber más precisamente lo que es, escúchenlo... Si esto es lo que los Mars pueden dar con un productor que les sugiere hacer música más comercial ¿Qué podrán hacer produciendo ellos mismos estos discos? Les invito a buscar la respuesta en su siguiente lanzamiento, Frances the mute, uno de los discos más aclamados del grupo.
Strauss_14

Aún tengo grabado en la retina lo impactante que fue ver el debut de The Mars Volta en directo con este álbum salido de tono que es De-Louse In The Comatorium. Los de El Paso venían de disolver su banda madre, At The Drive-In, después de una gira en la que dejaron el mundo patas arriba con ese disco estrella que es Relationship Of Command (2000), y parecía que sería difícil superar algo así, pero, por suerte, lo consiguieron. Y es que había mucha curiosidad con el debut de los dos cabezas pensantes de la banda Hardcore, más cuando andaba Rick Rubin de por medio para producir lo que sería su primera obra, una de los más importantes de la primera década del siglo XXI.
El álbum fue un éxito desde el primer momento, vendiendo más de 500.000 copias, con un sonido de marca registrada desde el primer segundo. La influencia de Santana, Jimi Hendrix, la Psicodelia setentera y el Prog más alocado se palpa en cada una de las composiciones, aderezadas por el espíritu Punk y Hardcore de su grupo anterior, que dotaba al conjunto de una personalidad única e incomparable.
Si a todo ello le sumamos que la formación que les acompañaba estaba compuesta por músicos brutales como Flea en las líneas de bajo o Jon Theodore a la batería no podemos más que caer rendidos ante composiciones tan dispares como Inertiatic ESP, jazzística y con ritmos latinos, o Roulette Dares, donde el timbre de Cedrix Bixler brilla como nunca, sobretodo en el estribillo, acompañado por un Omar Rodriguez inspiradísimo a la guitarra, es el disco más trabajado de la banda junto a Frances The Mute y Noctourniquet.
De las líricas nada que decir, una historia pasada de LSD escrita por Bixler y el ingeniero de sonido de la formación, Jeremy Michael Ward, sobre un personaje que abusa de la morfina para intentar suicidarse, cayendo en coma durante una semana en la que sueña con la humanidad y al despertar se encuentra con un mundo indeseado que no puede soportar. Parece ser que la temática está basada en la muerte de Julio Venegas, amigo del cantante.
Nada más a estas alturas puede decirse de uno de los discos más reaccionarios y necesarios de la pasada década, temas como Drunkship Of Laterns o Eriatarka son auténticas joyas en forma de canción, y el álbum como una sola pieza es, simplemente, una obra total, necesaria para los que gusten del rock en toda su plenitud. A día de hoy no se les puede echar más en falta, después de una carrera sobresaliente se han vuelto a reunir con sus compañeros de At The Drive-In para girar o han creado una cosa tan anecdótica como Antemasque, pero lo que realmente quiere cualquier fan de los peloafro es que vuelvan a girar con ese monstruo que les llevo a lo más alto. The Mars Volta son una de las bandas contemporáneas más importantes, sin duda alguna, y ojalá vuelvan pronto. Si alguien tiene que mover las maracas a ritmo endiablado y encadilarnos a todos con un sonido especial ellos son los únicos capaces de hacerlo.
Diablo rock

Con At The Drive In y su Relationship Of Command el dúo de Omar-Rodriguez Lopez y Cedric bixler-Zavala terminaron dominando e influenciando la escena del Post-Hardcore por aquel entonces. Sin embargo, este grupo se separó en 2001. Pero ni siquiera son malas noticias, porque el dúo terminaría formando The Mars Volta, y cuando ellos pensaban que podían hacer algo mejor que Relationship of Command, sacaron De-Loused in The Comatorium, sinceramente uno de los discos del heavy metal y post-hardcore más trascendentales del último siglo.
De-Loused in the Comatorium, aparte de tener una portada y títulos de canciones realmente extraños, es el doble de lo que Relationship Of Command pudo haber sido. Explota la base del género y lleva el sonido más allá mintiéndole sintetizadores, teclados, bombos y un montón de instrumentos más que lo hacen único, puro e innovador en el género como lo fue Refused con su “The Shape of Punk To Come” de 1998.
La música de De-Loused in The Comatorium no sabemos cómo catalogarla. Abarca demasiado Rock Experimental, Heavy-Metal y Post-Hardcore en uno, incluso se puede notar hasta influencias de RITMOS LATINOS (Si, ¡¿En dónde escuchaste un álbum de post-hardcore y experimental influencias de ritmos latinos?!) como se puede demostrar en “Roulette Dares (This is The Haunt)”, “Drunkship of Lanterns” y característica en “Cicatriz Esp”.
La voz de Cedric Zavala cambió y por mucho, elimina los screamings que tenía desde Relationship of Command reemplazandolos por una voz muchísimo mas melódica, aguda y sofisticada.
Pero este álbum no tiene solo una instrumentación excelente, sino que es un álbum conceptual, lo que lleva a evolucionar aún más el género. La historia creada por Cedric Zavala, basada en la muerte de su amigo Julio Venegas, trata sobre Cerpin Taxt, un hombre que intenta suicidarse abusando de la morfina. El intento le provoca un coma de una semana, en la cual experimenta visiones acerca de la humanidad y su propia mente. Una vez consciente, al mundo real lo encuentra desagradable, por lo cual decide volver a su muerte.
Con este álbum, este magnífico dúo demostró hacia donde podían llegar con el género. Sin duda es no solo uno de los mejores discos del género del siglo y uno de los mejores de la pasada década.
Toto

Un álbum conceptual es siempre un tema delicado, pues requiere el uso de recursos menos musicales y más ambientales o narrativos para no perder el hilo, y eso puede truncar por completo la experiencia que supone la escucha concienzuda del disco. El concepto, la historia que quiere contarse, siempre juega un papel crucial en estas creaciones (¡Obvio!), y pasar de escucharlas sin conocer el trasfondo a escucharlas conociéndolo puede cambiar nuestra opinión por completo. Antes de conocer la historia que se esconde detrás del álbum debut de The Mars Volta, 'De-Loused In The Comatorium', no comprendía exactamente a qué venía tanta psicodelia, tanta letra incomprensible, tanto contraste. Pero la verdad es que, después de conocer la historia del desafortunado Cerpin Taxt (protagonista de una historia ficticia creada por Cedric Bixler-Zavala, el cantante de la banda que hoy nos ocupa), todo cobró sentido, y pude disfrutar a fondo de los increíbles, y también sumamente extravagantes, 61 minutazos que dura la ópera prima de estos americanos.
Ojalá estos tipos fueran más famosos. Lo son, desde luego, y bastante; pero no lo suficiente como para que yo pueda decir que no necesitan presentación, y con ello ahorrarme el tener que definir su peculiar sonido. No me atrevo a compararlos con nada ni nadie. No cometáis el error de pensar que son una especie de Pink Floyd modernos basándose en su etiqueta de rock psicodélico: el dúo compositivo que forman Cedric Bixler-Zavala y Omar Rodríguez-López es una máquina monstruosa que escupe unos temas a la vez emotivos, energéticos, divertidos, extraños y, sobre todo, muy, MUY originales.
La corta intro 'Son Et Lumiere' y la poderosa 'Inertiatic ESP' (recomiendo escucharlas una tras otra, como una sola canción) son las encargadas de abrir el disco y lo hacen por todo lo alto. No cabe duda de que la voz de Cedric es la protagonista absoluta de 'De-Loused', dándole a la música de TMV ese color particular, y aquí nos lo demuestra con un rango tremendo y unas melodías que no olvidaréis fácilmente.
Tras el primer contacto con el álbum nos llega 'Roulette Dares', una de mis favoritas del disco, mezcla de secciones rápidas y otras mucho más calmadas e hipnóticas. Mención especial merece el estribillo de este tema, rematadamente pegadizo y genial ejemplo del buen hacer de nuestro amigo Cedric. A ésta le siguen 'Tira Me A Las Arañas' [sic] y 'Drunkship Of Lanterns', dos temas que también van cogidos de la mano, y que ponen la nota oscura en el álbum, densos e inquietantes. Como curiosidad, cabe destacar que 'Drunkship Of Lanterns' ocupa el puesto 91 en la lista de las 100 mejores canciones de guitarra de todos los tiempos, según la revista Rolling Stone... ¡Lo cual no llego a comprender, a decir verdad!
'Eriatarka' es mi favorita del disco. La mitad de la nota va por esta maravilla de canción. Bueno, está bien, exagero un poco... Pero, sinceramente, es una verdadera joya de principio a fin. La voz de Cedric y la batería de Jon Theodore, junto con la frenética guitarra de Omar, convierten el estribillo en uno de los verdaderos momentazos de 'De-Loused In The Comatorium'. Dice mucho acerca de la forma de crear arte que tienen estos melenudos. 6 minutos y medio de The Mars Volta en un estado de pureza quintesencial.
'Cicatriz ESP' y 'This Apparatus Must Be Unearthed' se aferran a la fórmula de los temas que las preceden, uniendo rachas de pura energía musical y secciones calmadas y misteriosas. 'Televators' es la balada del álbum. Los primeros dos minutos son tremendamente inquietantes, pero el resto del tema trae consigo un nivel de emotividad que os encogerá el corazón. Otro de mis momentos favoritos de este LP.
El álbum finaliza con la inquieta 'Take The Veil, Cerpin Taxt', muy experimental, molona, y con una extensa sección instrumental que es toda una delicia. Una forma genial de cerrar el álbum tal y como éste comenzó: dando verdadera caña y poniendo toda la carne en el asador, dando rienda suelta a su creatividad y haciendo uso de todos sus recursos. Debo decir que, si yo creara un álbum debut como el de The Mars Volta, con tal nivel de creatividad, podría considerarme un músico completo.
Sin embargo, y como ya viene siendo costumbre en mis críticas, hay que sacarle el lado malo, que lo tiene. En este caso, solamente hay algo que me atrevo a destacar negativamente, y es el constante uso de secciones alocadas y/o excesivamente ennervantes, como la parte central de 'Cicatriz ESP' (¡Uff!) o el final de 'This Apparatus...' (¡UFFF!), pero no son los únicos momentos de este estilo que hay. Comprendo el concepto que hay detrás del disco, que no es lo más bonito del mundo precisamente, y que, al tratarse de un álbum conceptual, hay que poner al oyente en situación con esta clase de recursos (y, en ese aspecto, consiguen lo que quieren); pero yo de vosotros evitaría escuchar este disco mientras os echáis una siesta. ¡Lo digo por vuestro bien!
Pero este detalle no le quita ni una pizca de prestigio a este álbum tan genial. Un álbum debut del que pueden estar bien orgullosos y que ha sido solamente el primero de la exitosa carrera de The Mars Volta. Una escucha que recomiendo encarecidamente por todas las razones aquí expuestas y otras tantas que no sabría explicar. ¡Dadle una oportunidad al genialmente bizarro mundillo que es este 'De-Loused In The Comatorium'! ¡Decid NO a las drogas, y SÍ a The Mars Volta!
Ahora Critico Yo


Lista de Temas:
1. Son et Lumière
2. Inertiatic ESP
3. Roulette Dares (The Haunt Of)
4. Tira Me A Las Arañas
5. Drunkship Of Lanterns
6. Eriatarka
7. Cicatriz ESP
8. This Apparatus Must Be Unearthed
9. Televators
10. Take The Veil Cerpin Taxt

Alineación:
- Cedric Bixler-Zavala: Vocales
- Omar Rodriguez-Lopez: Guitarras
- Juan Alderete: Bajo
- Flea: Bajo
- Jon Theodore: Batería
- Ikey Isaiah Owens: Teclados
- Jeremy Michael Ward: Sonidos Especiales
Invitados (Según wiki, visteeee...)
- Lenny Castro: Percusión
- John Frusciante: Guitarra y Sintetizadores en Cicatriz ESP
- Justin Meldal-Johnsen: Contrabajo en Televators

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