Búsqueda cabezona

viernes, 23 de marzo de 2018

Brian Eno - Here Come The Warm Jets (1973)

Otro de los grandes que hace rato tendría que haber estado en el blog cabezón y que recién aterriza por estos pagos. Antes de que empiece el fin de semana, el Mago Alberto nos presenta un disquito de Brian Eno, donde no solo está él sino que además lo acompañan tipos como Chris Spedding (Nucleus, Sharks, etc.), Robert Fripp, Phil Manzanera, Lloyd Watson, Andy Mackay (Roxy Music, Explorers, The Metaphors, etc.), Bill McCormick (Quiet Sun, Matching Mole, etc.), John Wetton, Marty Simon y varios músicos más. Luego de su paso por Roxy Music, aquí plasmó parte del legado glam rock de esa banda con guiños a lo que durante las décadas sería su marca registrada: la búsqueda de nuevos métodos y posibilidades expresivas a partir del cruce entre música y tecnología. Luego de más de cuarenta años tenemos aquí el primer álbum solista del músico, compositor y productor Brian Eno gracias al Mago Alberto.

Artista: Brian Eno
Álbum: Here Come The Warm Jets
Año: 1973
Género: Electrónico / Crossover prog
Nacionalidad: Inglaterra


Aunque, en la actualidad, a Brian Eno se le suele apreciar por sus producciones musicales y por su cosecha imperdible de opiniones sociales y citas (ya lo hemos traído al blog en nuestros posteos sobre temas sociales), no hace falta rascar demasiado para darse cuenta de que la verdadera fuerza motriz de su discurso no reside en su imagen andrógina, emplumada y maquillada, sino las distintas etapas de su propia obra. Ahora viajamos al pasado para recordar cuando la partida de Brian Eno de Roxy Music estaba cantada. Y por suerte! un talento como el suyo a la sombra permanente de Brian Ferry era un desperdicio innecesario.
Así es que antes del fin de semana vamos con otro clásico... y a continuación las palabras que valen, que son las de aquel y presenta el disco, en este caso el Mago Alberto...

Uno de los grandes productores de la música de todos los tiempos, el creador de la música "ambient", Brian Eno, un creador innato, un referente del progresivo. Si, cabezonas/es, otro de los grandes que hace rato tendría que haber estado en el blog cabezón.
Asi que sin mas preambulo, vamos a introducirnos en este proyecto musical. Primer disco en solista de Eno, y si les comento que para llevarlo a cabo convocó a sus amigos Robert Fripp, John Wetton, la base de lo que despues sería 801, Phil Manzanera, Bill Mc Cormick, y una decena de bestias más, ¿el resultado?, un disco plagado de buenas canciones, en plena década de los 70, cuando todos los muchachos estaban frescos, repletos de ideas, con los dedos ligeros, y aquí debo hacer una aclaración, este disco y los dos siguientes son una especie de trilogía que por supuesto vamos a traer al blog cabezón, disco absolutamente rockero pero pasado por el genial filtro de los sonidos y efectos de Eno, aparte de su voz, con ese estilo que lo hizo absolutamente inconfundible.
Recordemos que Eno participó de proyectos que siempre dejaron una marca profunda en la música, integrante y fundador de esa superbanda llamada 801, integrante de otra no menos importante como Roxy Music, y haber intervenido en "The Lamb Lies Down on Broadway" de Genesis, haber producido "The Unforgettable Fire" de los U2, también en el primer disco solista de Robert Fripp, con quien también desarrolló varios discos a dúo, y eso por mencionar solo algunas cosas que hizo, o sea ningún bebé de pecho.
Eno siempre marcó "tendencia", siempre fue un referente muy importante de todo el mundillo rockero y afines, un innovador, creador de géneros, un grosso de verdad.
Aquí vamos a poder escuchar la version de estudio de "Baby´s on Fire", que luego reversionaria en el "Live" de 801, disco que el que todavía no lo tiene se está perdiendo de una gema espectacular. Y recuerden que está publicado en este espacio.
Joya indiscutida de un indiscutido, una muestra de su lado rockero, luego vendría la tormenta de teclados que modificó la estructura de los mismos, dando nacimiento a la música "ambient" que antes mencionara. Terrible monstruo que nos visitara hace muy poco acá en Buenos Aires. Bienvenido Brian Eno al blog!!!
Mago Alberto

No hay más que dejarse abstraer por la decena de canciones que conforman esta obra, donde el chamán del sintetizador aerostático despliega un surtido de características en futuros trabajos suyos, tanto en sus discos como en sus producciones para David Bowie y Talking Heads. Así ocurre en la atmósfera espectral, cinematográfica cuasi grotesca, de "Dead Finks Don’t Talk", en la que se palpan indicios de las voces animalescas, desarrolladas poco después por David Byrne, heredadas previamente de David Bowie. Por la parte de este último, la conexión con The Velvet Underground queda de manifiesto en "Needles In The Camel’s Eye". Aunque más representativas son "The Paw Paw Negro Blowtorch" y "Baby’s On Fire", cortes en los que las cuerdas de la guitarra suenan como si estuvieran siendo rasgadas con una cuchilla de afeitar. Precisamente, en esta última, la sensación de tensión creciente anticipa el gusto del Bowie berlinés por el crescendo progresivo.




El hombre detrás de numerosas y magnificas creaciones de la música. Eno es un artísta innovador y visionario. Es sabido que Eno desde los días de Roxy Music ponía su atención en fenómenos musicales que acontecían en otras partes del mundo, los analizaba y los vertía en sus propias creaciones. Fue uno de los primeros "sampeladores", que aunque no usaba materiales ajenos, sí intentaba llegar a resultados más o menos similares por sus propios medios. Recordemos que la técnica llamada "Frippertronics" nació de una idea de Eno mientras trabajaba junto a Robert Fripp. Esto también sucedió con el Krautrock alemán de los 70. La historia de Eno con la onda alemana tiene varias anécdotas; su trabajo directo con "Cluster" y luego obviamente los discos influidos por ello que grabó con Bowie en lo que se llama la Trilogía Berlín que sucedió entre 1976 y 1979: "Low", "Heroes", "Lodger".
Pero volvamos a "Here comes the warm jets" que es un disco que nos recuerda su paso por Roxy Music pero no deja de ser un vanguardista. Desde los años 70s nos llega este híbrido entre glam rock y art pop, perfecto para disfrutar si se sienten en mood para escuchar buen rock.Yo les voy a decir la verdad, a pesar de toda su genialidad, que estoy de acuerdo con las cosas que dice y de admirar su trabajo, al disco no es de mi estilo. Por ello agradezco que haya tantos comentarios sobre él, así me quita la responsabilidad de ponerme a escribir sobre algo que, simplemente, no me llega al alma.
Aquí vamos con varias reseñas, y una mejor que la otra...

Después de abandonar ROXY MUSIC, BRIAN ENO dio comienzo a su prodigiosa aventura en solitario con este fantástico disco. Su debut en solitario supuso el comienzo de una incesante experimentación sonora, de un aventurado impulso para desbordar los límites de la música "pop". Y sin embargo en "Here Come The Warm Jets" resultó finalmente su subversión más que su superación, mediante una visión extravagante de lo que se podía hacer con una canción de rock en un estudio de grabación, sin abandonar en absoluto el pop como marco. En sus propias palabras: "Veía el estudio como un lugar donde estudiar el sonido, inventar el sonido, manufacturarlo de maneras que no puedes hacer con los instrumentos en vivo". El producto final fue, y es aún hoy, uno de los mejores discos "secretos" de la historia del género.
Excéntrico, muy original, el debut en solitario de Eno es esencialmente un disco de Glam Rock convertido en una suerte de "Avant Garde" de andar por casa, pero mucho más interesante que la mayoría de los experimentos más radicales que solemos escuchar por ahí. Con un sentido del humor muy surrealista tanto en las letras como en la música, repleto de increíbles hallazgos sonoros, de esos que convierten su escucha con cascos en toda una experiencia sensorial, "Here Come The Warm Jets" camina la delgada línea entre experimento y entretenimiento y llega milagrosamente hasta el otro lado de la cuerda sin caerse. Para mí es rock hecho por los Monty Python. Así de divertido, así de bueno. Y, en el fondo, así de serio.
"Needles In The Camel's Eye" es un potente rock al estilo de la Velvet Underground de "Waiting For My Man", con un portentoso trotar, atemperado por la producción, y resulta un comienzo irresistible. El visionario y aún vanguardista sonido de "The Paw Paw Negro Blowtorch" y "Baby's On Fire" no estaría fuera de lugar en uno de los últimos discos de los PRIMAL SCREAM si no fuera por su absoluta incapacidad para tomarse a si mismas en serio. "Cindy Tells Me" es puro pop con una media sonrisa sarcástica en el rostro y un recuerdo a los grupos vocales femeninos de los primeros sesenta. "Driving Me Backwards" es la primera de las dos piezas "post-lisérgicas" del disco. La otra es su increíble cierre, la épica e imponente "Here Come The Warm Jets". "Dead Finks Don't Talk" parece un homenaje sarcástico a Lou Reed, tal vez para compensar la reverencia previa de "Needle's...". En "Blank Frank" y "Some Of Them Are Old" sólo faltan las carcajadas, y sin embargo eres consciente de estar ante un músico excepcional, sobrado de recursos, y que en el fondo se lo está tomando muy en serio para que tú te lo pases muy bien.
Para la grabación Eno contó con un ejército de verdaderos "All-Stars" en el estudio. Las guitarras se las repartieron entre otros Robert Fripp, Phil Manzanera y Chris Spedding, y van desde la creación ruidista de atmósferas ("Driving Me Backwards") al punteo más clásico ("Needles In The Camel's Eye"). Lo que complementado con la extraña sabiduría iletrada en los teclados y sintetizadores de ENO y el resto de la nómina de instrumentos (peculiares percusiones, el saxo del también ROXY MUSIC Andy Mackay, etc.), terminaron por crear la paleta de calidoscópicos colores que emplea ENO para su juego con los sonidos.
Porque "Here Come The Warm Jets" no oculta en ningún momento su carácter lúdico, de juego, casi de broma, de farsa de carnaval. Eno con su limitada pero inconfundible voz se distancia de todo y rebaja muchos grados la tensión emocional, por lo que no exprime al máximo (como tampoco satura) el potencial sentimental de sus canciones. Como ejemplo la lírica y hermosa "On Some Faraway Beach", que en la versión que hicieron en "Heptágono" (2.001) MANTA RAY y SCHWARZ se convirtió en un torbellino emocional, aquí suena sosegada y fríamente emotiva, muy británica. Porque, sobre todo, este disco es una experiencia esencialmente sensorial e intelectual, contemplativa y lúdica. Entretenimiento de la más alta calidad, algo ni tan abundante ni tan fácil de hacer como parece.
Sin embargo es uno de los discos de pop que más me han seducido en los últimos tiempos, sino el que más. Siempre hay capas ocultas de secretas ideas por descubrir, muchas cosas que encontrar en él. Y es un auténtico placer buscarlas. Así que ya sabes: (una vez más) la felicidad está en las series medias.
Enrique Martínez

El referente inmediato podrá ser el glam rock (o el glam art-rock, si uno sigue los puntos desde Roxy Music), pero el primer álbum solista de Eno ("Brian Eno" aparecería como autor un poco más adelante) parece una pequeña enciclopedia del rock (pasado y, por qué no, futuro) vista desde el punto de vista de un extraterrestre que ha estudiado a la humanidad a través de sus libros de historia del arte. Hay rock de manual, es decir, pero todo parece tan tergiversado -o más- que el infame y genial cover de "Let's spend the night together" que incluyera Bowie el año anterior en "Aladdin Sane". Por ejemplo, "Blank Frank" -uno de los momentos OK del álbum, no de sus puntos más altos- es la marca estilística de Bo Diddley puesta entre comillas y paréntesis y, a su vez, pasada por todo tipo de filtros sonoros: ruido, interferencia, niebla electrónica que deje ver apenas los contornos más básicos (¿y qué más básico para el rock'n'roll que Bo Diddley?). Del mismo modo la urgencia siniestra de "Baby's on fire" mira a Roxy Music y más allá en el pasado, hacia las raíces pantanosas del rock. Ah, e incluye uno de los dos o tres mejores solos de guitarra de todos los tiempos.
Es tan sabido que Eno no toca realmente instrumento alguno como que ha logrado acaso mejor que nadie elegir a los músicos con los que arma cada uno de sus álbumes, tanto en su faceta pop/glamrockera de mediados de los 70s como en su extensa carrera ambient y generativa (Harold Budd y Cluster serían los mejores ejemplos, pero también Laraaji, Gabriel Byrne y Karl Hyde). En "Here come the warm jets", entonces, el reparto no sólo es estelar (Fripp, Wetton, Manzanera, Spedding, Mackay, King) sino que -y esto sería profundizado en discos posteriores, notoriamente "Another green world" (1975)- el conjunto resulta además heterogéneo y hasta contrapuesto: la clave, entonces, fue poner a trabajar juntos a músicos con sensibilidades bien distintas. Y no hacerlo a través de la musicalidad en sí o del lenguaje musical: Eno se comunicaba con los músicos bailando o haciendo gestos. Es decir: con alguna que otra excepción ("Baby's on fire" la más importante) no hubo demos ni bosquejos: apenas gente tocando y un oído atento a lo que podía prometer algo de interés, para luego, ya estrictamente en cuanto a trabajo de estudio, ensamblar las composiciones. Así, el azar del momento y la interacción entre músicos disímiles obra más en la dirección "autoral" que una expresividad individual. En ese sentido, ya hay algo de música generativa o de sistemas emergentes en este álbum debut.
Y está "On some faraway beach": además de que pase fácilmente por el mejor momento del disco, es asombroso como en un contexto poprockero asoma ya una sensibilidad ambient o, mejor dicho, una composición en la que empieza a aparecer en primer plano un paisaje sonoro y un conjunto de texturas, en oposición a una melodía y una armonía específicas.
Los momentos más rockeros: "Needle in the camel's eye" (inseparable ahora de la película "Velvet Goldmine"), las ya mencionadas "Blank Frank" y "Baby's on fire", y también la deliciosa(y engañosa)mente pop "The Paw Paw negro blowtorch", con el momento dulce y melodioso "Cindy tells me" como engranaje con el resto del álbum (y es interesante notar el talento como melodista de Eno, generalmente pasado por alto ante los otros puntos de interés de su obra).
Y ese "resto" es el de las pizas más extrañas y deslumbrantes: está "On some faraway beach" quizá primero, pero muy de cerca (y acaso más intrigante) la loopeada, desconcertante y hermosa "Here come the warm jets", con sus guitarras tratadas para sonar como aviones supersónicos (además de los polirritmos que afloran aquí y allá y el paisaje sonoro subyacente al loop de guitarras) o la melancólica "Some of them are old", con el mejor trabajo vocal del álbum y el final más misterioso, y la oscura "Driving me backwards" y su intrigante paisaje sonoro central.
Finalmente, "Dead finks don't talk" -otra pieza usada magníficamente en "Velvet Goldmine"- ofrece algo así como el repertorio completo del álbum en una sola composición; quizá se resiente cierta cohesión, pero, por otro lado, cabe pensar en esa característica como lo más interesante de la pieza, que cambia drásticamente hacia 2:26 y termina por chocar de frente con el loop desquiciante del final (un recurso similar al de "Chant of the ever circling skeletal family", el cierre de "Diamond dogs", de Bowie, lanzado unos meses después del disco de Eno).
Seguramente el primero de la discografía no es el mejor álbum de Eno, pero más allá del lugar común de señalar que buena parte de lo que haría el inglés en las décadas siguentes está ya presente en ese primer esfuerzo (sea en términos de estilos y sonido como de procedimientos), sigue resultando asombroso e inagotable: un disco del que es imposible aburrirse.
Ramiro Sanchiz

Después de que Bryan Ferry quisiese acaparar todas las miradas del personal y largase a Brian Eno (quien le hacía una sombra bastante alargada) de Roxy Music, el teclista se reveló como uno de los grandes talentos dentro del glam-rock y el art-pop (de la música sin etiquetas en general) de mediados de los años 70 antes de convertirse en pionero del ambient y productor de gran éxito para U2.
Su debut fue el LP “Here Come the Warm Jets” (1974), estupendo muestrario de excelentes melodías, textos divertidos que van del cripticismo imaginario, sinsentido, al comentario humorístico o la melancolía romántica, con exuberantes texturas sónicas de pop experimental y glam. En el disco contó con la participación de sus excompañeros en Roxy Music (menos Ferry) y de Robert Fripp, el líder de los King Crimson que deja algún que otro trabajo guitarrero de antología a lo largo del álbum.
“Needles in the Camel’s Eye” es un intenso corte glam-velvetiano (co-escrito con Phil Manzanera) con un muro noise de hirientes, distorsionadas guitarras, ecos de su buen amigo Bowie-Ziggy, trazas del futuro noise-pop y disposiciones art-punk-pop estilo Television o Talking Heads. Estos últimos, por cierto, conocerían sus mejores obras con producción del propio Eno.
“The Paw Paw Negro Blowtorch” es pura teatralidad glam-sexual. El desarrollo, con sonidos electrónicos que auguran la próxima new wave, expone también el sentido experimental, pero melódico, de la influyente escritura de este gran autor inglés.
“Baby’s On Fire” contrasta un texto de corte simpático con calentura sexy con una fantástica atmósfera ominosa (con esa percusión tipo mantra) y un espectacular solo de Fripp. Sin duda alguna, uno de los mejores solos guitarreros de todos los tiempos.
“Cindy Tells Me”, también compuesta al alimón con Manzanera, nos lleva al pop de finales de los 50, comienzos de los 60, con incluso resonancias vocales de los Beach Boys. La canción podría cantarla John Travolta en “Grease”, tiene un estribillo de auténtico maestro y una melodía fenomenal.
“Driving Me Backwards” es muy atmosférica, una pieza realmente oscura. Piano machacón que pretende resultar hipnótico y voz evocativa en una brillante narración de enajenación mental.
“On Some Faraway Beach” es una pieza lenta, precursora del dream-pop. Combinación de un sencillo piano, batería y un coro en una larga intro. El tono es triste y la melodía tiene gran belleza, acentuada en su beldad por la melancolía de los textos de Eno, aparecidos en un hermoso último tramo.
Tal hermosura contrasta con la exposición abrasiva de “Blank Frank”, amenazante, noise-rock con ardientes guitarras, trastornados teclados y ritmo a lo Bo Diddley. El tema está escrito entre Brian Eno y Robert Fripp.
La excelente “Dead Finks Don’t Talk”, dedicada a Bryan Ferry, muestra unas estrofas de tempo lento y percusión militar, que parecen mezclar a Lou Reed con Leonard Cohen, antes de variar a un cálido estribillo de espléndida melodía en un desarrollo experimental con pinceladas de Frank Zappa y sorprendentes disposiciones vocales (con partes a lo “I’m The Walrus” de los Beatles) e instrumentales.
”Some of Them Are Old” es una auténtica delicia que podría aparecer en la cara b del “Abbey Road” de los Beatles, y el cierre, “Here Come the Warm Jets”, es un fenomenal instrumental que adelanta con mucha antelación el sonido alternativo de tipos con mayores pretensiones y menor capacidad que este autodenominado “no-músico”. Un disco magistral.
Aloha Criticón

A lo largo de la historia de la música ha habido figuras que destacan por ser intelectuales, con un hambre expresiva que les impulsa a estar siempre innovando, tratando de profundizar en sus composiciones y por tanto propulsando nuevas corrientes musicales, Brian Eno es uno de ellos.
Multiinstrumentalista, compositor, cantante y productor de discos, Eno inició su carrera en el grupo glam Roxy Music, No obstante más adelante tendría algunas diferencias con Bryan Ferry y abandonaría el grupo, lanzándose como solista.
Here Comes The Warm Jets es el disco debut de Eno. Para su producción se rodearía de músicos talentosos como Phil Manzanera, Robert Fripp, Chris Speeding, John Wetton, Andy Mackay, Paul Rudolph, entre otros.
Naturalmente al haber trabajado en Roxy Music, el disco tiene un sonido glam, pero no se queda solo en eso, resalta por ser complejo en su producción; efectos especiales, coros sesenteros, pasajes psicodélicos, solos de guitarra y letras que están entre humorísticas y oscuras. En conjunto tenemos un disco muy divertido y altamente innovador.
El disco abre muy fuerte con sus p. Needles In The Camel’s Eye es una pegajosa canción que presenta una pared de guitarras cortesía de Manzanera. A continuación llega la aun más alocada The Paw Paw Negro Blowtorch donde Eno imita el estilo vocal de Bryan Ferry. El disco se torna aun más extravagante con Baby’s on Fire donde la voz se torna nasal y Robert Fripp de King Crimson deleita con un solo de guitarra de los mejores que ha hecho en toda su carrera. Como cereza de pastel tenemos Cindy Tells Me, agradable canción de lo mejor del disco con su ingeniosa letra, buen coro y en la que Eno se luce mostrando sus habilidades con el sintetizador
A partir de aquí el disco se torna más experimental, viene la oscura Driving Me Backwards que tiene un toque de Krautrock, seguida de On Some Faraway Beach pieza tranquila basada en un instrumental de teclado y que al final presenta unos hermosos versos que la vuelven emocionalmente poderosa. La experimentación alcanza niveles más altos con la salvaje y psicodélica Blank Frank y Dead Finks Don’t Talk donde Eno cambia varias veces su timbre vocal y que a juzgar por su letra está dirigida a Ferry.
Al final tenemos la suave Some Of Them Are Old, canción pacifica con instrumentación diversa y coros “a la beach boys”. Todo para cerrar la simple instrumental Here Comes The Warm Jets.
En conclusión Here Comes The Warm Jets es un excelente disco variado e influyente. Este sería el inicio a la carrera en solitario de un hombre que más adelante se convertiría en el padre de la música ambiental y que además colaboraría como productor de artistas de la talla de David Bowie, Talking Heads y U2.
Puntaje del Disco: 9
Gera Ramos

Brian Eno es considerado hoy el padre de la música ambiental, y uno de los músicos experimentales y de música electrónica más reconocidos y con mayor trayectoria. Sin embargo su estilo musical no fue siempre el mismo. Esta vez me voy a dedicar a hacer una revisión del primer trabajo como solista de este genio.
Brian Eno estudió en la escuela de arte durante los 60s, donde aprendió artes plásticas inspirándose sobre todo en el minimalismo. Sus conocimientos musicales eran muy pobres cuando se unió a Roxy Music en 1971. Esta banda emblemática del glam rock, art rock y otros diversos géneros, tuvo a Brian en su formación hasta 1973, y sólo llegaron a grabar dos discos, uno homónimo y For Your Pleasure. En esta época, Eno se destacó en los teclados y sintetizadores, y se lo puede ver tocando en el video del tema más clásico de la banda Virginia Plane.
Sobre la importancia de Roxy Music en su carrera en la música, él ha dicho que su unión a la banda fue por la casualidad de haberse encontrado a Andy Mackay (el saxofonista) en el subte, de donde surgió la idea de la unión a la banda y de ahí toda su carrera, y que de haber tomado el otro vagón, o haber perdido el subte, probablemente nunca hubiese sido músico, y al día de hoy sólo sería un profesor de arte.
Sin embargo ya en 1973 Eno se embarcó en su carrera solista. Su carrera como se puede escuchar, comenzó siguiendo la tendencia de Roxy Music: canciones glam/art rock, llenas de melodías pop, pero con muchos ingredientes de música electrónica.
Para crear Here Come the Warm Jets, Eno desarrolló las canciones de forma experimental, sobre las que cantó (en un tono que parece imitar el estilo de Roxy Music) letras incoherentes que sólo aportan a las canciones un elemento de confusión, lo que da una primera idea del concepto que mantendría a lo largo de toda su trayectoria: la letra en la música no es importante por la poesía si no por la secuencia de sonidos que forma. De hecho el 90% de su discografía son temas instrumentales. Este disco es la excepción: no contiene ningún tema instrumental.
El extravagante método de asociación libre utilizado para crear las letras fue el siguiente: grabó letras incoherentes formadas por palabras, que luego corrió alrevés. Esos sonidos invertidos (e incoherentes) luego los usó como base para armar silabas aunque tuvieran poco significado. De esta forma se crearon las letras de este álbum así también como los de la mayoría de sus discos de principios de los 70s. Las letras de los temas formados terminaron creando canciones con un sentido del humor irónico y rebuscado.
Otra particularidad en cuanto a Eno y sus letras, es que nunca las ha publicado, y muchas de las partes que canta nunca se han aclarado exactamente.
La música del álbum fue creada en una forma bastante experimental y en sus temas se escuchan diversos estilos musicales escuchados ya anteriormente pero distorsionados, incluso llegando a cosas grotescas como Dead Finks Don't Talk, en la que el ridículo coro de "Oh, no!" va ganando protagonismo hasta que la canción colapsa en el final hacia una secuencia de sintetizador que nada tiene que ver con el piano y los aplausos de la primera parte del tema. Y no digo "grotesca" despectivamente, ya que es uno de mis temas favoritos del disco.
Otra foto de 1973
Otro de los highlights del disco es sin duda Baby's on Fire, que cuenta con la participación de Robert Fripp de King Crimson, cuya letra habla sobre un bebé que se prende fuego durante una sesión de fotos (!!!!???). Una de las muestras más importantes del Glam Rock del álbum.
El resto de los temas pueden parecer repetitivos, sin embargo cada uno tiene su particularidad. Otro de mis favoritos es The Paw Paw Negro Blowtorch. El trabajo vocal en este tema es excesivamente rebuscado y la letra del tema es la única que no fue hecha con el método de la "asociación libre", si no que está basada en la historia de un americano (A. W: Underwood, de Paw Paw en Michigan) del cual se decía que tenía la habilidad de la pirokinesis.
El título del álbum se refiere (según el mismo Eno) a la orina, aunque luego se haya dicho que se debe a que el sonido de la guitarra distorsionada del álbum parece un "jet".
Para el álbum Eno contó con la participación de 16 músicos diferentes. Su idea era invitarlos sabiendo que iban a resultar incompatibles. Según sus palabras "sería interesante juntarlos todos juntos y ponerlos a competir. Esto daría lugar a accidentes, pero accidentes que serían más interesantes que lo que se espera".
Para dirigir a los músicos Eno utilizaba lenguaje corporal y danza, (e incluso lenguaje verbal!). En el álbum se lo acredita como "snake guitar", "simplistic piano" y "electric larynx", lo que en realidad serían los "métodos de producción" que él aplicó luego a los distintos instrumentos. (¿Extravagancia?)
Posando con un cigarrillo, foto de 1973
Para concluír se puede agregar que el disco sería el comienzo de una carrera que terminaría en un costado muy diferente del espectro musical, pero que sin embargo tiene mucho arte dentro, y muchos elementos llamativos que no se pueden pasar por encima, y una vez que uno se sumerge en los temas del disco, es difícil no reconocerlo como una obra de arte. Mi puntaje para este álbum es un 7/10
Gastón Manestar




Lista de Temas:
1. Needles In The Camel's Eye
2. The Paw Paw Negro Blowtorch
3. Baby's On Fire
4. Cindy Tells Me
5. Driving Me Backwards
6. On Some Faraway Beach
7. Blank Frank
8. Dead Finks Don't Talk
9. Some Of Them Are Old
10. Here Come The Warm Jets

Alineación:
- Brian Eno / vocals, guitars, synthesizers, keyboards, treatments, production & mixing
With:
Robert Fripp / guitar (3,5,7)
Phil Manzanera / guitar (1,2,4)
Paul Rudolph / guitar (3,10), bass (3,5,10)
Chris Spedding / guitar (1,2)
Lloyd Watson / slide guitar (9)
Nick Kool / keyboards (7)
Nick Judd / keyboards (4,8)
Andy Mackay / keyboards (6,9), saxophone (9)
Chris Thomas / bass (2), mixing
Busta Cherry Jones / bass (2,4,6,8)
Bill McCormick / bass (1,7)
John Wetton / bass (3,5)
Simon King / drums (1,3,5-7,10)
Marty Simon / percussion (2-4)
Paul Thompson / percussion (8)
Sweetfeed / backing vocals (6,7)





1 comentario:

  1. Hoy a la mañana en el programa "Amanece ferpecto" de Radio Cantilo hablaron un monton de este disco.. coincidencia?
    lo agarre empezado

    ResponderEliminar

Lo más visitado en el mes

Aclaración...

Este espacio se reserva el derecho de publicar sobre cualquier tema que parezca interesante a su staff, no solamente referidos a la cuestión musical sino también a lo político y social.
Si no estás de acuerdo con lo expresado podrás dejar tu comentario siempre que no sea ofensivo, discriminador o violento...

Y no te confundas, no nos interesa la piratería, lo nuestro es simplemente desobediencia civil y resistencia cultural a favor del libre acceso al conocimiento (nuestra música es, entre otras tantas cosas, conocimiento).